domingo, 7 de mayo de 2017

¿Cómo se aplican los valores en la vida cotidiana?

A diario experimentamos diversas situaciones que nos ponen a prueba como seres con valores. Exiten muchos, más hay algunos que se presentan más que otros, unos positivos y puros como el amor y otros negativos y oscuros como el odio, el cual se vuelve un antivalor. Hay veces que no nos damos cuenta de lo común que es que se presenten en nuestras vidas. 
  Pongamos como ejemplo la solidaridad. ¿Cuántas veces no hemos querido ayudar a alguien? Hay ocasiones en las que ni siquiera conocemos a la persona, sin embargo, sentimos cierta unión que nos ayuda a juntarnos sin importar la situación. 
  También pasamos por momentos llenos de individualismo, el cual suele confundirse con el egoísmo, uno de los antivalores más vistos en la sociedad. A diferencia de éste, el individualismo se refiere a la búsqueda del bienestar propio, dejando de lado los intereses de los terceros. El egoísmo es sólo pensar en ti, sin tomar en cuenta las consecuencias que el acto tenga sobre terceros. Es como cuando ofrecen una oferta de trabajo, sería imposible obtenerlo si no se presenta un poco de individualismo, donde haces las cosas por ti mismo para obtener algo que sabes que te hará bien. 
  Igualmente, existe el altruismo. En éste, se busca el bien para todos y se hace lo posible por proveerlo a otros. Es como el líder en un equipo, debe hacer lo posible por ayudar a todo su equipo sin dañar a otros. 
  Por otro lado, se encuentran también valores negativos como el odio y la violencia. El odio es el sentimiento más negativo que una persona puede experimentar, ya que es el desearle mal a otro individuo. La violencia es el uso intencional de la fuerza física o verbal para herir a otra persona.
  De igual manera, así como existen valores muy negativos y valores positivos, hay valores muy positivos y puros, como es el caso del amor. Es probablemente la mejor sensación para el ser humano, no importa hacia quién sea dirigido, amigos o familia. Es el sentimiento que nos une a todos, crea un lazo que preserva las relaciones entre individuos en conjunto. Está lleno de pensamientos positivos mientras se experimenta, y no hay nada que lo opaque. Se ve todos los días, al darle los buenos días a la familia, saludar a la mascota, ver con gran emoción a los amigos y por supuesto, cuando hay una persona más que especial en nuestro corazón y se llega el momento de verlos.
  Es maravilloso ver cómo es posible sentir diversas emociones, pero lo más impresionante es el cómo actuamos ante diversas situaciones, donde reflejamos los valores que en verdad aplicamos y sobre todo, quiénes somos en realidad.
  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario